Si estás pensando en pasarte a la movilidad sostenible o ya conduces un carro eléctrico en Colombia, seguramente te has preguntado cómo cargarlo en tu propio edificio o conjunto residencial. La transición hacia el transporte limpio avanza con fuerza, pero adaptar los parqueaderos en propiedad horizontal plantea dudas sobre permisos, costos y cobro de luz.
Aquí te explicamos la regulación legal vigente, los costos reales y los esquemas de facturación para instalar tu estación sin inconvenientes con tus vecinos.
Instalar un cargador en tu parqueadero privado no consiste en conectar un enchufe común. Esta adecuación involucra la infraestructura del edificio y debe ceñirse a las normas colombianas para proteger a la copropiedad.
La Ley 1964 de 2019 incentiva el uso de vehículos eléctricos y promueve que las edificaciones faciliten su recarga. A su vez, la Ley 675 de 2001 define las competencias entre áreas privadas y bienes comunes:
Cualquier adecuación debe ser realizada por un electricista matriculado y certificar el cumplimiento del Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas (RETIE). Esto exige protecciones termomagnéticas exclusivas, polo a tierra y cargadores tipo wallbox homologados para prevenir sobrecargas.
El valor total para habilitar un punto de carga varía según la distancia entre el tablero y tu celda de parqueo, así como de la potencia del equipo.
En Colombia, el presupuesto promedio se divide en tres rubros:
En total, habilitar tu punto privado requiere una inversión de 4.000.000 a 8.000.000 COP.
Una inquietud constante entre los copropietarios es evitar que el gasto de un vehículo particular infle la cuota de administración. La ley estipula con claridad que cada usuario debe responder por su propio consumo.
Para garantizar un cobro transparente, existen tres alternativas prácticas:
Tener tu cargador en casa es viable si planificas la obra con rigor técnico y mantienes comunicación con la administración.
Ciencuadras, cuadra todo.
¡Buenas noticias! Si conectas el cableado al medidor de tu apartamento usando los ductos comunes y sin alterar la estructura del edificio, no necesitas aprobación de la asamblea. Solo debes notificar por escrito y entregar la memoria técnica a la administración.
En promedio, habilitar tu punto privado requiere una inversión que oscila entre $4.000.000 y $8.000.000 COP. Este presupuesto cubre el cargador de pared inteligente (Wallbox), el cableado y la tubería necesaria, además de la mano de obra especializada con su respectiva certificación.
¡No te preocupes por inflar la cuota de administración! Tienes tres opciones claras: conectar el cargador directamente a tu contador para que el cobro llegue en tu factura mensual, instalar un submedidor digital para que la administración te liquide tus kilovatios exactos, o usar estaciones compartidas que cobran mediante tarjeta o app.
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