Fontibón, una localidad en constante desarrollo

¿Sabías que Hyntiba, Hontybón y Ontibón fueron algunos de los nombres que Fontibón recibió cuando era territorio indígena? 😮 Bueno, te contamos que al final fue el nombre que actualmente conocemos el que oficialmente se estableció en 1594 después de su fundación hispánica. 

Y sí, antes de pertenecer a Bogotá, Fontibón era un municipio aledaño que históricamente estuvo influenciado por las actividades propias de Bogotá. 🏘Para empezar, era una de las vías principales de entrada a la entonces Santa Fe de Bogotá. Por el lugar transitaban mulas, comerciantes y viajeros provenientes del Río Magdalena.

Por lo mismo, el lugar se convirtió en un centro de intercambio cultural🎭 Sin embargo, durante la colonización terminó siendo testigo del choque cultural entre los españoles y sus creencias monoteístas, y los chibchas y su adoración a múltiples dioses.  Y ya sabes cómo terminó todo este cuento: sacerdotes chibchas desterrados y campañas de catequización por todo lado.

El municipio siguió creciendo hasta que en 1948 con El Bogotazo, grandes olas de migrantes que huyeron de la violencia llegaron a esta zona del país. A partir de ese momento, Fontibón se encontró con los límites de Bogotá y, finalmente, en 1954 fue anexado a la capital como parte del Distrito Especial.Pero su desarrollo desmesurado y un poco atropellado no terminó ahí. Quienes llegaron construyeron a su parecer, creando un paisaje urbano desigual. Aquellas antiguas fincas desaparecieron y se empezó a configurar lo que hoy son los barrios de la localidad. 

Finalmente, exiliados europeos y algunos nativos establecieron pequeñas industrias; estas industrias originaron lo que después se convirtió en un importante polo de desarrollo industrial y comercial de la capital.

Es el mayor centro industrial de la ciudad 🏢

Como resultado de ese acelerado crecimiento industrial, allí se construyeron fábricas embotelladoras, empresas de empaques, agencias de aduanas y laboratorios. Este fenómeno impulsó el desarrollo de lo que hoy conocemos como la Zona Franca de Bogotá. Parte de su éxito se debe a su ubicación estratégica. Tiene conexiones con los municipios de Mosquera, Facatativá, Madrid y Funza, relevantes centros de producción de la región. En este parque industrial operan más de 200 empresas, que generan alrededor de 50 mil empleos directos e indirectos.

Pero más allá de las actividades comerciales, el lugar es casi una ciudadela en su interior. Por las dimensiones de la zona y la capacidad de personas y negocios, cuenta con una variedad de servicios que hacen que la vida de sus usuarios sea más fácil. Plazoletas de comidas, supermercados, bancos, estaciones de servicio y hasta una zona de esparcimiento componen la zona. Gracias a su cercanía con uno de los humedales de la localidad, maneja unos protocolos de gestión ambiental muy estrictos.

Sitio emblemático en Fontibón

Porque Fontibón no tiene mar, pero tiene humedales ⛰

Esta localidad tiene la fortuna de albergar dos de los humedales de la ciudad: Capellanía y Meandro del Say. Este último tiene la particularidad de haber sido creado por la desviación del Río Bogotá. Esto, entonces, disminuyó el caudal del agua del río; su estancamiento favoreció la formación de sedimentos y el crecimiento de vegetación, fenómeno que permitió el desarrollo del amplio ecosistema de este humedal.

Sin duda, es un lugar único de Bogotá, no solo por su creación a manos del hombre, sino por la biodiversidad que lo habita. En promedio, se han reportado 27 especies de aves, cuatro de mamíferos, tres de reptiles y anfibios, y 25 de especies vegetales. Sin embargo, lo que lo hace aún más especial es el avistamiento de aves migratorias como los patos canadienses y otras especies de difícil registro como la tingua de pico verde, el pato cucharo y el pato enmascarado.

El Humedal Calo Mpellanía, por su parte, tiene sus orígenes en la desaparecida Laguna del Tintal, que pertenecía a la cuenta del Río Fucha. Pero la construcción de la Avenida La Esperanza en los años 90 lo divide ahora en dos sectores. En uno de ellos se puede observar un espejo de agua al que llegan especies de aves nativas como la tingua de pico rojo, garzas rayadas, monjitas, entre otras. Aquí también llegan los patos canadienses en su recorrido migratorio al sur, además de los ibis negros y los pisingos. Así que, si te gusta explorar la naturaleza ya no tienes que salir de la ciudad. En estos dos humedales puedes disfrutar de caminatas ecológicas, actividades de sensibilización ambiental, jornadas de siembra, pero sobre todo de un espectacular avistamiento de aves.

Es hogar de Maloka y mucho más 🖼⭐

Maloka es uno de los mayores atractivos culturales y turísticos del sector. Este museo interactivo, inaugurado en 1998, quiere fomentar la pasión por el aprendizaje e integrar de forma creativa la ciencia, la tecnología y la innovación en la cotidianidad de sus visitantes. Su proyecto Maloka Viajera ha llegado a más de 20 millones de personas en el país; alrededor de 30 mil niños y jóvenes han participado en sus clubes de ciencia y tecnología. Además, 20 mil profesores han llevado estos programas de innovación a sus aulas. Si esto aún no te convence, es importante que sepas que esta institución se toma muy en serio la investigación. Es por eso que actualmente cuenta con un historial de más de 100 publicaciones educativas y 30 proyectos de investigación. 

Pero cuando de cultura se trata, no hay un lugar más representativo que la Casa de la Cultura de Fontibón. Una de las más antiguas en su tipo, pues su fundación se remonta al año 1610. Aquí se conservan las memorias de los ritos y ceremonias que se realizaban en esta tierra de caciques indígenas. La casa realiza constantemente proyectos artísticos y culturales que buscan involucrar a la población vulnerable de Fontibón. Con esto se quiere impulsar la preservación del patrimonio cultural en sus habitantes. Desde este lugar también se promocionan actividades de turismo local, un dato que resulta importante tener en el bolsillo.

mujer sentada en un parque de Fontibón

¿Y cuáles son las vías de acceso a Fontibón? 🚘 ✈

La Avenida El Dorado y la Avenida 68 son las principales avenidas de la localidad. Pero también la atraviesan de norte a sur la Avenida Boyacá y la Avenida Ciudad de Cali. La Avenida la Esperanza, por su lado, conecta el sector de oriente a occidente. Pero tal vez el punto de acceso y conexión más importante de esta zona es el Aeropuerto Internacional Eldorado.

Es uno de los pocos terminales aéreos que se ubican dentro de una ciudad. Está a solo 12 km del centro internacional de Bogotá. Eldorado es el primer aeropuerto en volumen de carga y el tercero en volumen de pasajeros de Latinoamérica. Sus recientes remodelaciones y ampliaciones le han valido el nombre de uno de los más modernos del continente. Para los aventureros que prefieren explorar el país por carretera, allí también se encuentra la terminal de transportes más grande de la ciudad. Inaugurada en 1984, este punto conecta la capital con todos los destinos de la geografía nacional; asimismo, ofrece servicios de transporte de carga a todas las regiones.

Así el panorama, la localidad logró beneficiarse de un desarrollo desordenado y poco planeado y convertirse en una zona de la ciudad en la que conviven áreas residenciales, industriales, culturales y naturales.

No olvides que en Ciencuadras puedes encontrar la diversidad que buscas en un solo punto de la ciudad. Nos esforzamos para que llegues a tu hogar y pienses: “esto es #PerfectoParaMí”.

Fontibón en cifras*

  • 413.734 habitantes
  • 122 sedes de colegio
  • 274 parques y escenarios públicos deportivos
  • 9 CAI – Centros de Atención Inmediata
  • 1 biblioteca Pública – La Giralda
  • 15 jardines infantiles
  • 387 paraderos del SITP

*Datos tomados de la página de Bogota.gov.co

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